BOTE









































POR H. ELIEL PÉREZ CERVANTES


INTRO. ¿Cómo decir algo nuevo de algo viejo? Mejor acompañeme, amigo lector, al dejavú electoral de hace un "sexenio" y juzgue Usted mismo si algo a cambiado realmente:


Hoy les presentamos:

"UN CASTIGO EJEMPLAR"

3 semanas antes de los hechos que voy a contarte a continuación; en Ucrania, el diputado Vitaly Zhuravsky fue arrojado a un contenedor de basura por ciudadanos que le reprochaban el no haberse opuesto (y por lo tanto haber permitido) a la promulgación de leyes que criminalizan la protesta social en aquel país.



Pues bien, en un hecho de sorprendente similitud, el "político" (en este caso fue Cuauhtemoc Cárdenas Solórzano, pero pudo haber sido cualquier otro de cualquiera de los 10 partidos políticos nacionales que hay en México) que pésima, ingenua, absurdamente osó en asistir a la manifestación de protesta contra la Matanza de los Estudiantes de Ayotzinapa, congregada en el Zócalo de la Ciudad de México el 8 de octubre de 2014, llamó “gente intolerante” y “sectaria” a quienes lo expulsaron de la concentración... Veamos:



1. ES CIERTO.

La gente, el pueblo, población, ciudadanía o como quieran llamarnos ya no toleramos a la clase política tal como se le conoce y desconoce hoy en día.

De acuerdo al “Informe País sobre la Calidad de la Ciudadanía en México (IPCCM), 2014” (llevado a cabo por el entonces Instituto Federal Electoral, en colaboración con el Colegio de México), sólo el 19% de los encuestados confía en los partidos políticos, lo que significa que el 81% “restante” ya no confía en ellos.[1]

Así pues, lo ocurrido al ex candidato presidencial es una clara muestra del repudio, no contra un “político” en específico, sino SIMBOLICAMENTE contra todos ellos, del partido que sean, nuevos o viejos, de “izquierda” o derecha… el mensaje de la población a la clase política, tanto en el Informe País como en la expulsión de Cárdenas del zócalo es determinante: No los queremos.

En materia de confianza institucional, particularmente en relación a los partidos políticos, dicho estudio refleja una drástica disminución (del 34 al 19% su índice de aceptación del año 2010 al 2013) y sigue a la baja. Lo grave del asunto es que la desconfianza en las instituciones político-electorales, así como en los personajes respaldados por ellas, ha repercutido negativamente en la imagen, la legitimidad y la confianza en las instituciones públicas en general.

Quienes arrojaron gritos, insultos y objetos al “político”en cuestión, no eran normalistas, sino una verdadera “muestra representativa” del pueblo de México, ciertamente intolerante y harto de ver cómo desde las instituciones se saquea o se permite el saqueo de la nación y de cómo simulan ser oposición, mientras veladamente negocian con el poder en turno para hacerse de un feudo, o bien, para retener a toda costa un “bastión”.

Sorprendió, por decirlo de alguna manera, que alguien que pertenecía entonces a un partido político, hubiera intentado montarse en un acto realmente público, en el que se congregaba el malestar de la sociedad mexicana ante una nueva masacre.

Pretendía “deslindar” al que fuera su partido, de la masacre de Estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos", de Ayotzinapa, Guerrero, presuntamente perpetrada por orden del entonces presidente municipal de Iguala, quien accedió al poder respaldado por el partido de la revolución democrática (-prd- aunque pudo haber sido por cualquier otro partido) presumiblemente con apoyo del crimen organizado.

Quizá el entonces “líder moral” del perredismo ni siquiera conociera personalmente a ese ex gobernante municipal, sin embargo, ¿Es honesto y ético deslindarse de algo así? Por supuesto que no, y aún si lo fuera, por puro sentido común: ¿Es prudente acercarse al fuego cuando el fuego está fuera de control?

Tras salir quemado y mojado al mismo tiempo, en declaraciones hechas a algunos medios informativos, el ingeniero Cárdenas también llamó sectarios a quienes lo “agredieron” en el Zócalo, pero…

2. NO ES CIERTO. Los sectarios son ellos.

Los que segmentan, los que fragmentan, los que confrontan a la sociedad consigo misma, los que fomentan el culto a la personalidad, los que lucran con la ignorancia, la credulidad y la esperanza de la gente, los que adoctrinan a "sus bases" mediante ideologías que terminan caducando, los que buscan eternizarse en el poder, ellos son los sectarios.

El sectarismo al que da pie la política partidista está inmovilizando la democracia y secuestrando la vida institucional en México. Así que a ese sectarismo y a esa vertIcalidad de los partidos políticos debe oponérsele la Libre Asociación y la HOrizontalidad de las Organizaciones de la Sociedad Civil, encargadas de hacer labores de autogestión y autogobierno, con el respaldo y participación de la verdadera mayoría de la población.

Ante esa posibilidad y atestiguando la petrificación de los partidos políticos, el mensaje de la sociedad a todos ellos es clarísimo:



Por eso es urgente fomentar y practicar la participación ciudadana. Si lo ocurrido a los Estudiantes de Ayotzinapa fue posible es porque hay una distancia enorme entre la población y las acciones de los gobernantes, lo cual les da una sensación de poder desmedido y la certeza de total impunidad respecto a éstas. Si se sintieran permanentemente observados por la población, cuidarían más lo que dicen y lo que hacen.

Así pues, ¿Cuantos más deben dar la vida para que entendamos que SIN PUEBLO NO HAY PAÍS?

Amig@ Lector, este no es un eslogan, sino un principio que debemos comenzar a aplicar en todos los aspectos y sentidos: Si no hay estudiantes no hay escuelas, si no hay productores no hay producción, si no hay consumidores no hay negocio (legal o ilegal), sin partidarios no hay partidos, sin sectarios no hay sectas, sin gente manipulable no hay manipulación, etc., etc., etc.… las personas somos quienes le damos sentido a las cosas, o se lo quitamos. Por eso el poder, el verdadero poder público o es de todos o no es.

3. INCIERTO. . . Por ahora…



Bajo el “control” de los partidos políticos, el presente y futuro del país es incierto. Respecto al pasado tenemos la plena certeza de todo lo que, por acción y omisión, han causado en perjuicio de México. Ante lo cual debería hacerse la aclaración de que la desconfianza en las instituciones públicas reflejada en el Informe País, es producto de una riesgosa confusión.

La población debe tener claro que el Poder Público y quienes se creen poderosos NO son lo mismo.Y esta aclaración NO dependerá del surgimiento de intermediarios “más honestos”, sino del desplazamiento de todos ellos por parte de una población más participativa en los asuntos públicos.

En México ya es legalmente posible la postulación de Candidaturas Independientes, este hecho no es la solución en sí misma, pero permitirá que se comience a prescindir de los partidos políticos, así como de los "políticos profesionales" respaldados por estos, lo cual es necesario para terminar con el distanciamiento entre la población y las instituciones públicas.

En este sentido, como ciudadanía debe cuidarse que este tipo de candidaturas no sean intervenidas por los mismos partidos políticos y/o por la iniciativa privada, para ganar disfrazados de independientes lo que hasta ahora el sistema de partidos les ha dado.

En resumen, aunque parezca que el momento histórico que vivimos es incierto, en los nuevos Movimientos Sociales que están surgiendo y por surgir en todo el país como alternativa y contrapeso a las mafias políticas, pueden vislumbrarse posibilidades de una mayor autodeterminación, pero eso, claro está, depende de tod@s nosotr@s, en la medida en que participemos, de una forma u otra, en menor o mayor medida pero cada vez más, en la orientación del curso de los acontecimientos

En las condiciones actuales del sistema político, votar por cualquiera de los partidos políticos que han suplantado la voluntad popular no produce nada nuevo o bueno para el país, sino que mas bien sostiene, prolonga y refuerza el estado actual de cosas, así como a las élites político-económicas en el poder. En esas condiciones no estamos ejerciendo un derecho político, sino sólo acudiendo a SUS trámites de (auto)legitimación.

La cuestión está mas bien en lo que se haga a nivel de población, ya que no se trata sólo de dejar de votar por los partidos políticos, sino de comenzar a participar en la construcción de una democracia de verdad.

Por ahora es todo, pero en escritos sucesivos seguiremos describiendo algunas propuestas de acción, cuyo único objetivo es ayudar a dar viabilidad y factibilidad [legal e institucional] a toda iniciativa surgida de la Sociedad Civil, para asumir y no sólo delegar el PODER PÚBLICO. Después de todo: Todo es posible entre todos...

Hasta la próxima.


Ntsʼu̱tkʼani

[1] Estudio Demoscópico realizado a una muestra representativa nacional y regionalmente, así como por diversos estratos de interés, dispersa en 12 municipios de 4 estados de la República. Para revisar el estudio haz clic en el enlace>>>http://portalanterior.ine.mx/archivos2/s/DECEYEC/EducacionCivica/Documento_Principal_23Nov.pdf>>>

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